Cómo hacer contribuciones a un proyecto de software de código abierto

Antes de hacer contribuciones a cualquier proyecto de software de código abierto (OSS), debes conocerlo a fondo, comprender su flujo de trabajo, e identificar dentro del proyecto el alcance y la naturaleza de tu aportación.

Empieza por leer la lista de correo del proyecto. Además, estudia los archivos existentes. Y si el proyecto tiene un Chat (IRC), únete a él.

Infórmate de cómo se envían las contribuciones. Puede ser a través de listas de correo, o bajo un sistema de control de revisiones, como Git o subversion. Una buena manera de conseguir la atención de los miembros del proyecto es ser respetuoso y conocedor de los procedimientos utilizados.

Antes de proponer una aportación hazte estas preguntas:

¿Tu idea ha sido considerada con anterioridad y fue rechazada?, o ¿ya hay un grupo trabajando en tu idea? Si es así, deberías unirte en vez de empezar de nuevas algo que ya se está trabajando. ¿Ofrece el proyecto colaboradores veteranos como mentores? En lugar de comenzar enviando código, a menudo es mucho mejor ofrecer tus servicios para realizar pruebas, encontrar errores y realizar trabajos en esa línea. Muchos proyectos de código abierto tienen dificultades para encontrar gente que realice esas labores y se quejan de que este es su eslabón más débil.

Asegúrate de tener los conocimientos suficientes en el lenguaje de programación que utilice el proyecto. Los desarrolladores generalmente no desean revisar o corregir código por debajo de un nivel competencia adecuado al proyecto.

En el punto medio esta la virtud, así que encuentra un equilibrio adecuado entre hacer propuestas y enviar código. En ambos casos hazlo en pequeñas dosis. A nadie le gustan los colaboradores que piden mejoras todo el tiempo sin aportar código, pero tampoco es agradable recibir toneladas de código de golpe, ya que debe ser revisado y puede llevar mucho tiempo hacerlo.

Y por supuesto, se educado, respetuoso, evita participar en los temas que no aportan nada al proyecto. Si bien algunas comunidades toleran estos comportamientos y usos de los canales de comunicación, no deben fomentarse, ya que afectan a la calidad del trabajo y simplemente no vienen a cuento.